miércoles, 1 de junio de 2011

As gay as it gets

por debocaenboca (Marina Lijtmaer) 02/06/2011

por debocaenboca (Marina Lijtmaer) 02/06/2011

Cuando llegó a mis manos Juego de chicos deFacundo R. Soto -editado por Conejos- lo primero que pensé fue ”¿Todo un libro sobre gays, futbol gay, pijas y culos?… qué bajón! igual lo voy a leer”.Si bien es cierto que ”pija” es una de las palabras que más aparece -junto con “chabón”- también habla de otras cosas, de muchas otras cosas que no tienen nada que ver con lo gay, o sí, pero que en todo caso no son exclusivas de los gays. Cada capítulo equivale al número de la camiseta de uno de los jugadores del equipo -salvo el primero y el último- incluyendo jugadores suplentes. Cada uno es la propia historia de ese jugador y su relación con Facu, el narrador. Desde “Turquesa” que es una travesti que quiere ser mujer pero jugar al fútbol con y como los hombres (en este equipo se permite un cupo de un par de hombres pero no de mujeres) otro que se calienta con los viejos de más de 75 y la lluvia dorada, el que se va a casar con una mujer que no ama y ama a un amigo con el que nunca se va a casar, hasta un hetero al que le gusta que se la chupen mientras mira fútbol pero no le interesa particularmente coger, los personajes de Juego de Chicos son chicos-varones, pero también chicos-nenes que reclaman afecto, que buscan desesperadamente llamar la atención porque se sienten solos, nenes que hacen travesuras y saben que los van a retar pero no les importa porque están buscando la felicidad, a su manera.El primer libro de Facundo R. Soto se titula Olor a pasto recién cortado- Crónicas de fútbol gay así que debe tener muchos puntos en común con éste pero igual tengo ganas de leerlo. En el primer video el autor lee, enmascarado, “7″ secretos de boda -si bien no lo filmé yo estuve presente esa noche en el Club Cultural Matienzo y debo admitir que, un poco por el vino, otro poco por las luces bajas, y otro por el clima que se generó, me resultó una experiencia “estimulante” (para usar un eufemismo). En el de más abajo, disfrazado de Kenny -y secundado por Bruno Szister y Paula Brecciarolli- Facundo lee “6″ del libro Olor a pasto recién cortado: XXX plus, more, bigger, extended, enlarged and in da’ face.

Cuando llegó a mis manos Juego de chicos deFacundo R. Soto -editado por Conejos- lo primero que pensé fue ”¿Todo un libro sobre gays, futbol gay, pijas y culos?… qué bajón! igual lo voy a leer”.

Si bien es cierto que ”pija” es una de las palabras que más aparece -junto con “chabón”- también habla de otras cosas, de muchas otras cosas que no tienen nada que ver con lo gay, o sí, pero que en todo caso no son exclusivas de los gays. Cada capítulo equivale al número de la camiseta de uno de los jugadores del equipo -salvo el primero y el último- incluyendo jugadores suplentes. Cada uno es la propia historia de ese jugador y su relación con Facu, el narrador. Desde “Turquesa” que es una travesti que quiere ser mujer pero jugar al fútbol con y como los hombres (en este equipo se permite un cupo de un par de hombres pero no de mujeres) otro que se calienta con los viejos de más de 75 y la lluvia dorada, el que se va a casar con una mujer que no ama y ama a un amigo con el que nunca se va a casar, hasta un hetero al que le gusta que se la chupen mientras mira fútbol pero no le interesa particularmente coger, los personajes de Juego de Chicos son chicos-varones, pero también chicos-nenes que reclaman afecto, que buscan desesperadamente llamar la atención porque se sienten solos, nenes que hacen travesuras y saben que los van a retar pero no les importa porque están buscando la felicidad, a su manera.

El primer libro de Facundo R. Soto se titula Olor a pasto recién cortado- Crónicas de fútbol gay así que debe tener muchos puntos en común con éste pero igual tengo ganas de leerlo.

En el primer video el autor lee, enmascarado, “7″ secretos de boda -si bien no lo filmé yo estuve presente esa noche en el Club Cultural Matienzo y debo admitir que, un poco por el vino, otro poco por las luces bajas, y otro por el clima que se generó, me resultó una experiencia “estimulante” (para usar un eufemismo). En el de más abajo, disfrazado de Kenny -y secundado por Bruno Szister y Paula Brecciaroli- Facundo lee “6″ del libro Olor a pasto recién cortado: XXX plus, more, bigger, extended, enlarged and in da’ face.